En la esquina de 24 de Septiembre y 25 de Mayo estaban a comienzos del siglo XIX la vivienda de Lorenzo Domínguez (hermano del cura Zoilo Domínguez, fundador de Lules) y la casa donde nació Juan Bautista Alberdi. En 1863 la familia Rodríguez-Bazán, propietarios de la de Domínguez, la vendieron a Juan Manuel Méndez, que construyó allí la “Casa Méndez” en 1869, donde vivió hasta fines del siglo. Después fue alquilada y en 1975 fue vendida y demolida: el ensanche de la calle 24 de Septiembre abarcó esta construcción.
La vivienda de los Alberdi estaba a la par. Muerto don Salvador Alberdi en 1822, el hijo prócer vino años después desde Buenos Aires “a recoger su modesta herencia; y para darle su parte en efectivo, se vendió la casa a don Ángel Bazán”, según contó Luis R. Fierro.
El inmueble fue cambiando de manos. En la nota “La casa donde nació Alberdi” (22/04/2019) Carlos Páez de la Torre (h) cuenta que en los años 1870 vivió la familia de Juan L. Nougués y allí nació en 1871 el futuro gobernador Luis F. Nougués.
Recuerdos fotográficos: Pablo Rojas Paz, el yutero que tuvo que escribir “la maestra es buena y nos quiere”La casa fue alquilada para negocios. En 1916 funcionaba allí el bar “Centenario”. Durante los años 30 estuvo ahí el bar “Tokio” y después, la mueblería “Zaffaroni” hasta 1968. Dos décadas después fue demolido el edifico de la mueblería y apenas quedó una placa de bronce que indicaba que era el sitio de nacimiento de Alberdi. Desde los 80 hasta la llegada del nuevo siglo funcionó allí “La Recova” (foto de 1991). La esquina era punto de encuentro y de partida de la gente que iba y venía por la 25, vuelta que se llamaba “el tontódromo”, resignificando “la vuelta del perro” de la plaza Independencia de años anteriores. Con el nuevo siglo La Recova cedió lugar a “La Pizzada”. Allí se hizo ahora, por la vereda de la 24, el Paseo Alberdi, para rescatar la memoria del prócer.